Haitian Relief

Jubilee South/Americas Statement

Visit JASS' Solidarity with Haiti page for more information on the situation in Haiti

Jubilee South/Americas Statement to Foreign Ministers Holding Haiti Meeting in Montreal

Solidarity and respect for Popular Sovereignty: Haiti is Calling

Please send endorsements to jubileo@wamani.apc.org, no later than January 22

To the governments and organizations gathered in Montreal on the situation in Haiti:

The recent tragedy in Haiti shocked the people of the world for its destructive impact, the environmental and social consequences, and especially for the loss of human lives. Unfortunately, natural disasters are not new in that Caribbean country, which was impacted in 2008 by hurricanes Hanna and Ike.

Nor is it the first time we have watched the international community make pledges of cooperation and assistance to Haiti. We are concerned, as organizations and social movements, that the international response be coordinated on the basis of respect for their sovereignty and in full accordance with the needs and demands of the Haitian people.

Now is the moment for the governments that form part of the United Nations Mission for the Stabilization of Haiti (MINUSTAH), the United Nations, and especially the U.S., Canada, and France, to reasses the many mistaken policies they have implemented in Haiti. The country's condition of vulnerability to natural disasters - in large part caused by the devastation of the environment, the lack of basic infrastructure and the weak capacity of state social action - is not unrelated to these policies, which have historically undermined the sovereignty of the people and their country, thus generating a historical, social, environmental, and cultural debt in which these same countries and institutions have a major share of responsibility. Reparations must be made to the Haitian people for these debts, and all the more so in the face of the present situation affecting the country.

In this regard, we reject the militarization of the country as a false response to the recent disaster, including in particular U.S. unilateral action to send an additional 10,000 troops to safeguard its economic and geopolitical interests. The occupation troops of the MINUSTAH, over the past six years, did not contribute effectively to the stabilization or the provision of infrastructure and public goods, and nothing indicates that maintaining this policy would be effective from now on.

We call on governments and international organizations to immediately and unconditionally cancel the external debt claimed of Haiti, the servicing of which affects millions of lives. We also demand that the resources allocated for relief and reconstruction do not create new debt, or conditionalities that are imposed or any other form of external imposition which vitiates this goal, as is the practice of international financial institutions like the World Bank, the Interamerican Development Bank, the IMF, and the so-called donor countries. We also reject the intervention of private multinational companies who seek to take advantage of this tragedy to reap multibillion dollar profits in the reconstruction of Haiti, as happened in Iraq, or to exploit cheap labor and continue to plunder the country’s natural resources.

Haitian society, its organizations, social movements and state representatives should be the protagonists of the international effort to rebuild their country: the first to be heard and the final and sovereign decision over their destiny. The Haitian people have lifted themselves up many times on the basis of their own will, with the strength and conviction of their historical example of having been the first people to free themselves in America. Any cooperation can be effective only if it is based in this commitment and full popular participation.

We are alert, and following developments in dialogue with Haitian organizations, in order to ensure that international cooperation takes place on the basis of this kind of solidarity and that the errors of past policies are not repeated. For a free and sovereign Haiti!

January 25, 2010

Jubilee South – World March of Women – Haiti Support Group U.K. - other signatures to be confirmed


Carta de Jubileo Sur/Américas a Ministros Reunidos en Montreal Sobre Ayuda Humanitaria a Haití

Solidaridad y respeto a la Soberanía Popular: Haití nos Llama

Favor de confirmar su adhesión al más tardar el 22 de enero, al jubileo@wamani.apc.org

A los gobiernos y organizaciones reunidas en Montreal ante la situación en Haití:

La reciente tragedia de Haití conmovió a los pueblos del mundo entero por su impacto destructivo, las consecuencias ambientales y sociales y sobre todo por la pérdida de vidas humanas.  Lamentablemente, los desastres naturales no son una novedad en ese país caribeño, que fue impactado en el año 2008 por los huracanes Hanna e Ike.

Tampoco es la primera vez que observamos a la comunidad internacional hacer promesas de cooperación y auxilio a Haití. Nos preocupa, como organizaciones y movimientos sociales, que la respuesta internacional no sea coordinada sobre la base del respeto por la soberanía y en pleno acuerdo con las necesidades y demandas del pueblo haitiano.

Este es el momento para que los gobiernos que componen la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH), las Naciones Unidas y especialmente Estados Unidos, Canadá y Francia, revean las equivocadas políticas que han implementadas en Haití. La condición de vulnerabilidad del país a los desastres naturales - en gran parte causado por la devastación del medio ambiente, la falta de infraestructura básica y la débil capacidad de acción social del Estado - no está desligada de esas políticas, que históricamente socavaron la soberanía del pueblo y su país. Así se generó una deuda histórica, social, ambiental y cultural en la cual estos países e instituciones tuvieron una gran cuota de responsabilidad. Deben repararse esas deudas con el pueblo haitiano, más aún frente a la situación que está atravesando.

En ese sentido, rechazamos la militarización del país como una falsa respuesta al reciente desastre y a la medida unilateral de Estados Unidos de enviar más de 10.000 soldados a resguardar sus intereses económicos y geopolíticos. La ocupación de las tropas en los últimos seis años, mediante la MINUSTAH, no contribuyó efectivamente a la estabilización ni a la provisión de infraestructura y bienes públicos, y nada indica que el mantenimiento de estas políticas sea efectivo de aquí en adelante.

Exigimos a los gobiernos y las organizaciones internacionales la anulación inmediata e incondicional de la deuda externa reclamada a Haití, cuyo pago afecta millones de vidas humanas. Igualmente, exigimos que los recursos destinados para el auxilio y la reconstrucción no generen nuevo endeudamiento, ni que sean impuestas condicionalidades o cualquier otra forma de imposición externa que desvirtúe ese objetivo, como es práctica de las Instituciones Financieras Internacionales, como el Banco Mundial, el BID o el FMI y  los llamados "países donantes”. Asimismo rechazamos que las empresas privadas multinacionales aprovechen esta tragedia para encarar multimillonarios negocios mediante la reconstrucción del país, como sucedió en Irak, o explotar la mano de obra barata y aprovecharse de los recursos naturales.

La sociedad haitiana, sus organizaciones, movimientos sociales y representantes estatales deben ser los agentes protagonistas en el esfuerzo internacional de reconstruir su país: los primeros en ser escuchados y con la decisión final y soberana sobre su destino. El pueblo haitiano se ha levantado en tantas ocasiones a partir de su propia voluntad, con la fuerza y la convicción de su ejemplo histórico de ser el primer pueblo libre de América. Cualquier cooperación sólo puede ser efectiva si cuenta con este compromiso y la plena participación popular.

Estamos atentos, siguiendo los acontecimientos en diálogo con las organizaciones haitianas para que la cooperación internacional se de sobre esas bases solidarias y no se repita una vez más los errores de las políticas del pasado. ¡Por un Haití libre y soberano!

-25 de enero de 2010

Jubileo Sur – Marcha Mundial de Mujeres – Grupo de Apoyo a Haiti R.U. - otras firmas a confirmar


Português

Por Favor confirmar sua adesão no máximo até 22 de janeiro para jubileo@wamani.apc.org

Aos governos e organizações reunidos em Montreal:

A recente tragédia no Haiti comoveu povos do mundo inteiro por seu impacto destrutivo, as conseqüências ambientais e sociais, e sobretudo as perdas humanas. Infelizmente, desastre naturais não são uma novidade no país caribenho, impactado em 2008 pelo furacões Hanna e Ike.

Tampouco é a primeira vez que observamos a comunidade internacional fazer promessas de cooperação e auxílio ao Haiti. Nos preocupa enquanto organizações e movimentos sociais a forma como esta resposta está sendo coordenada e em que medida elas estão compromissas com a reconstrução do país sob bases soberanas e em pleno acordo com as necessidades e demandas do povo haitiano.

É momento dos governos que compõem a Missão das Nações Unidas para Estabilização do Haiti (MINUSTAH), as Nações Unidas e especialmente  Estados Unidos, França e Canadá que revejam grande parte das equivocadas políticas implementadas no Haiti. A condição de vulnerabilidade do país às tragédias naturais – provocadas em grande medida pela devastação do meio ambiente, pela inexistência de infraestrutura básica e a debil capacidade de ação social do Estado - não estão deslocadas dessas políticas, que atentam historicamente contra a soberania do povo e seu país. Se gerou nesse sentido uma dívida histórica, social, ambiental e cultural com Haiti em que esses países e instituições tiveram uma grande cota de responsabilidade. Esses devem reparar suas dívidas com o povo haitiano, ainda mais nessa situação em que agora se encontram.

Neste sentido, rechaçamos a militarização do país como falsa resposta ao desastre recente e a medida unilateral dos Estados Unidos de enviar mais de 10.000 soldados a fim de resguardar seus interesses econômicos e geopolíticos. A ocupação de tropas nos últimos seis anos pela MINUSTAH não contribuiu efetivamente para a estabilização, nem para a provisão de infraestrutura e bens públicos; e nada indica que a manutenção dessas políticas será efetivo no futuro.

Exigimos  aos governos e as organizações internacionais a anulação imediata e incondicional da dívida externa do Haiti, cujo pagamento  compromete milhares vidas humanas. Igualmente, exigimos que os recursos direcionados ao auxílio da reconstrução não gerem novos endividamentos, nem sejam impostas condicionalidades ou qualquer forma de imposição externa que desvirtuem esse objetivo, como é prática das instituições financeiras internacionais como o Banco Mundial, o BID e o FMI, os chamados "países doadores". Da mesma forma rechaçamos que  empresas privadas transnacionais aproveitem essa tragédia para obter negócios multimilionários na reconstrução do país, como ocorre no Iraque, e explorar mão de obra barata e aproveitar-se dos recursos naturais.

A sociedade haitiana, suas organizações, movimentos sociais e representações estatais devem ser os agentes protagonistas do esforço internacional de reconstrução do país: os primeiros a serem ouvidos e com a palavra final e soberana sobre seu destino. O povo haitiano já se levantou em tantas ocasiões a partir de seus próprios esforços, com a força e a convicção de seu exemplo histórico de liberdade. Qualquer cooperação só pode se tornar efetiva se contar esse engajamento e uma plena participação popular.

Estamos atentos seguindo os acontecimentos  e em diálogo com as organizações haitiana para que a cooperação internacional se dê sob esse bases solidários e não repita, mais uma vez, os  equívocos de políticas passadas. Por um Haiti livre e Soberano!

25 de Janeiro de 2010

Jubileu Sul - Marcha Mundial das Mulheres – Haiti Support Group  - outras assinaturas a serem confirmadas


Français

S'il vous plaît envoyer leur soutien à jubileo@wamani.apc.org, au plus tard le 22 Janvier

À l’attention des gouvernements et organisations réunies à Montréal pour faire face à la situation en Haïti:

La récente tragédie en Haïti a ému les peuples du monde entier de par son impact destructeur, ses conséquences environnementales et sociales, et surtout la perte de vies humaines qu’elle a provoquée. Lamentablement, les désastres naturels ne sont pas une nouveauté dans ce pays des Caraïbes, comme en font foi les ouragans Hanna et Ike au cours de l’année 2008.

Il n’est pas non plus nouveau de voir la communauté internationale lancer des promesses de coopération et d’aide à Haïti. En tant qu’organisations et mouvements sociaux, nous nous inquiétons que la réponse internationale puisse être coordonnée autrement que sur la base du respect de la souveraineté et de plein accord avec les nécessités et demandes du peuple haïtien.

Le moment est venu pour que les gouvernements qui participent à la Mission des Nations Unies pour la stabilisation en Haïti (MINUSTAH), les Nations Unies et en particulier les États-Unis, le Canada et la France, revoient de fond en comble les politiques erronées qu’ils ont appliquées en Haïti. La vulnérabilité du pays aux désastres naturels –en grande partie causée par la dévastation de l’environnement, le manque d’infrastructures de base et la faible capacité d’action sociale de l’État– n’est pas sans liens avec ces politiques qui, historiquement, ont miné la souveraineté du peuple et de son pays. Elles ont engendré une dette historique, sociale, environnementale et culturelle dont la responsabilité est en grande partie attribuable à ces pays et institutions. Il est urgent de réparer ces dettes avec le peuple haïtien, encore plus maintenant face à la situation à laquelle il est confronté.

En ce sens, nous rejetons la militarisation du pays en tant que réponse inappropriée au récent désastre, et dénonçons la mesure unilatérale des États-Unis d’envoyer plus de 10000 soldats afin de protéger ses intérêts économiques et géopolitiques. L’occupation des six dernières années par des forces étrangères, par le biais de la MINUSTAH, n’a pas contribué dans les faits à la stabilisation ni à l’établissement d’infrastructures et de services publics adéquats. Rien n’indique que le maintien de ces politiques constitue un moyen efficace dans la période à venir.

Nous exigeons des gouvernements et organisations internationales l’annulation immédiate et inconditionnelle de la dette externe de Haïti, dont le remboursement affecte des millions de vies humaines. Nous exigeons également que les ressources destinées à l’aide et à la reconstruction ne conduisent pas à un nouvel endettement, ni qu’on impose des mesures de conditionnalité ou autres restrictions de nature externe qui en altèrent les objectifs, comme cela est devenu une pratique courante des Institutions financières internationales comme la Banque mondiale, la Banque interaméricaine de développement (BID) et le Fonds monétaire international (FMI), ainsi que des pays dits « donateurs ». De plus, nous refusons que les entreprises privées multinationales profitent de cette tragédie pour faire des affaires d’or par le biais de la reconstruction du pays, comme cela est arrivé en Irak, ou qu’elles exploitent la main d’œuvre bon marché et tirent parti des ressources naturelles.

La société haïtienne, ses organisations, ses mouvements sociaux et ses représentants au sein de l’État, doivent être les protagonistes de l’effort international de reconstruction de leur pays. Ils doivent être les premiers à être écoutés et entendus, et doivent conserver la maîtrise finale et souveraine des décisions prises sur leur destinée. Le peuple haïtien s’est remis debout à maintes occasions, partant d’une force de volonté et conviction exemplaire qui en ont fait le premier peuple libre de l’Amérique. Toute coopération ne peut être efficace que si elle sait prendre acte de cet engagement et compte sur l’entière participation populaire.

Nous demeurons aux aguets et suivons les événements dans un dialogue constant avec les organisations et partenaires haïtiens, pour faire en sorte que la coopération internationale s’effectue sur la base de principes solidaires, et pour éviter que les erreurs des politiques du passé ne se répètent.

Pour une Haïti libre et souveraine!

Signataires : (adhésions en cours)

Jubilée Sud - Haiti Support Group -UK


MesoAmericaSoutheast AsiaSouthern AfricaJASS Cross Regional

JASS Feminist Movement Building

JASS (Just Associates)
info@justassociates.org